martes, 31 de diciembre de 2013

El año que va a comenzar...



Imagenes de Victor De Lara: http://www.flickr.com/photos/victor_de_lara/

Sobre la cómoda hay un álbum de fotos digital que va mostrando las instantáneas en él almacenadas; recortadas por el negro marco van apareciendo sonrisas o paisajes, puestas de sol o amaneceres; un velero, un perro, un niño y su juguete, un anciano sentado en el banco de la plaza iluminado por el sol.

Absorto en la cadencia regular del portarretratos me he transportado a las instantáneas de este año moribundo que apunto está de abandonarnos; de él, he querido guardar sólo aquellas que me hicieron sonreír o me emocionaron. Te invito querido lector, amigo, a que hagas lo mismo e imagines tu año en este marco virtual, superponiendo tan solo los momentos que nos hicieron bellos, especiales, únicos, amados al fin y que cuando suenen las campanas que anuncian el año nuevo, levantes tu copa y brindemos por los buenos momentos que están por venir.

Desde el sur, en la afortunada isla redonda; al borde de la playa solitaria desde la que envío estos mensajes náufragos, el lobo que camina os desea feliz salida y mejor entrada al año que va a comenzar.

Aullidos afectivos.


viernes, 27 de diciembre de 2013

Naufragios I



Imagen de Vicente Ansola ganador del Hasselblad Master Awards 2012 y paisano del lobo.

Esta mañana me he despertado náufrago, con el navío acostado en la bajamar de una cama demasiado vacía. Las sábanas arrugadas eran como esas ondas que dejan las mareas vivas en la arena húmeda; interminables surcos donde aveces se demora el agua de la mar. Ayer Odiseo desató las amarras que lo encadenaban a Circe, a las Sirenas, a las tardes de guerra en Troya y por eso no deja de mirar al mar desde el castillo de popa: tan solo azul que se funde con el cielo.
No me acostumbro a la vieja costumbre de estar solo, de mirar el reloj como el que observa una roca gris, de llenar las horas sin la esperanza de su regreso, por eso, me refugio cada vez más en un libro o en una lenta caricia sin final a los perros. Así se me pasan las horas, con la desgana de conocer playas nuevas, de pasear en busca del ocaso,de escribir, o simplemente de recorrer el parque bajo el dosel estrellado de la noche.
Esta mañana me he despertado náufrago en alta mar, y el cincel de las olas había borrado- al fin-, el contorno de su isla en todas las cartas náuticas.

Por el lobo que camina.

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jueves, 24 de octubre de 2013

Antes



Imagen de Minsky, mi amiga Mina Corvela. Kiitos Mina

Hacía tiempo que no regresaba aquí, la estancia donde suceden las cosas.

El verano ya se ha ido, con su luz y su bullicio y deja tras de sí un sabor a vino muerto, a cobre o mareas demasiado vivas. En la mesa yacen desordenados los folios, y la pluma, sobre ellos, apunta en alguna dirección. Hay una capa de polvo que lo impregna todo y el flexo, aún sin cobrar vida, aguarda como lo hacen las barcas en la dársena del puerto. Me imagino la luz que proyectaba sobre la mesa para después recrear una a una las sombras como solistas de un gran ballet. Observo el cuadro y me detengo nuevamente sobre el papel.Está en blanco,arriado como las velas de los veleros en el pantalán; huérfano o desahuciado o muerto; sin una letra que acompañe su soledad de escritorio.
Antes de todo ésto, solía divertirme dibujando tonterías en los márgenes, o veleros sobre las íes de un cuento; acostumbraba a recrear el arco iris o reconstruir las líneas de la marea baja sobre el papel; luego colorearlo con la luz del crepúsculo sin olvidar el índigo de la mar al fondo. Ahora sólo regreso como espectador y me recreo recordando cómo lograba hilvanar los trazos. Aveces me sorprendo al leer frases o intuir gestos y releo una y otra vez aquello que me recuerda a ese otro que solía ser yo y del que ya solo quedan restos desperdigados en la playa del naufragio.

Por el lobo que camina.

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miércoles, 3 de julio de 2013

El tiempo de lo nuestro




La imagen es de Jensi Neustadt.

Me he sorprendido observando ese vacío que habita más allá del candil blanco que oscila junto a la ventana. Pensaba en el tiempo que hace que no escribo, en el tiempo que hace que no amo, en el tiempo que se fuga, en el tiempo perdido o que dejamos escapar.
Hace tiempo, cuando decidí empezar de nuevo- la vida siempre se inaugura cada día- coloqué una vela malva dentro del candil y siete en la repisa del dormitorio por sí su luz te hacía volver. Hoy me he dado cuenta que de tanto encenderlas se han agotado y la cera ha dejado paso al esqueleto metálico o a la nada. Así es, el tiempo no fue nuestro aliado.Se ha ido. Nos abandonó aquella misma noche en la que decidiste marcharte.Pero ¿estabas conmigo? Nunca estuviste del todo a mi lado. Desde aquel fin de verano o desde que el año nuevo nos eclipsase e incluso, mucho antes, cuando abrías despacio los regalos de cumpleaños, ya no estabas, eras solo la desconocida que dormía a un centímetro de mi costado. Lo supe el mismo instante en que la luz azul de tus ojos dejó de centellear;lo supe cuando ellos dejaron de sonreírme,o cuando tu mano se posaba deprisa sobre mi pecho como huyendo de los latidos acelerados y en esos silencios desgarradores que antecedían al sexo. Era como si cada conversación nos alejara, como si fuéramos dos imanes que se repelen,como dos lobos de distinta manada. Quizá porque cada palabra era un reproche,o porque el espejo de lo que tu amabas nunca no era yo.
Por eso no importaron las mentiras, ni las veces que llegabas tarde porque estabas con él.No importaron los desprecios ni las palabras amargas, ni siquiera importó aquella vez que buscabas vuelo de un sólo pasajero, ya estábamos demasiado lejos.

Mientras pienso, la vela se ha apagado y la ventana huérfana está ahora envuelta en sombras. Así es la historia de lo nuestro: una veleta que se deja llevar, un velero cuya mayor no atrapa el viento, una nube pasajera o el destello de una veta de pirita en una mina de otro mineral.

Me he sorprendido observando ese vacío que habita en el esqueleto de lo nuestro,pensaba que el tiempo no importa nada y sin embargo tiene máxima importancia; de la misma manera que los "te echo de menos" no significan "te quiero" o el "nos hicimos daño" no significa "perdóname".Por eso y por la ausencia o las persecuciones de madrugada, lo nuestro nunca debió suceder ni prolongarse en el tiempo.

Por el lobo que camina.

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jueves, 20 de junio de 2013

En tiempo de tormentas


Per triar 470 óleo. Mónica Castanys, Aún sin título. **Por mucho que digas, el cuadro es precioso picarel. Gracias de parte de el lobo y de quienes lo tienen colgado en su pared.

Me he despertado y vuelto al insomnio; Doy tantas vueltas en la cama como a las cosas que nos pasaron. Cada día a una. Las reconstruyo hasta la saciedad del detalle: los mismos gestos, las mismas caras, luego las pinto con colores, barniz de luz,sombras chinescas, para poder decir todas las cosas que a boca jarro no soy nunca capaz de pronunciar: los tenía que haber y debería de, esas palabras que sólo llegan con el gran angular que nos concede el tiempo, la calma del cementerio. Porque cuando suceden las tormentas y los truenos asolan el páramo; cuando el viento árido recorre la rompiente resecando las rocas o marchitando algas y flores, deshaciendo los sueños como cristales de sal, sólo albergo deseos de que nada sea verdad; que las saetas de palabras que nos arrojamos no se claven siempre en el lado amable del corazón, que no haya desprecios que no se puedan arreglar con un beso,o con una leve caricia,o con un cogerte la mano y suspirar.

Acontece que cuando más arrecia el temporal y los rayos sobrevienen iluminando la estancia, me quedo inmóvil,o perplejo,o aterido por el frío que se sostiene en el aire como un caballo rampante,y soy incapaz de articular más defensa que el silencio que deviene en reproche, haciendo de mi escudo un espejo que refleja toda la ira, toda la sin razón.

No, Aquellas peleas, aunque ahora parezcan otra cosa, desde el paraguas que me he fabricado, desde éste parapeto de palabras pensadas y gestos obscenos que me protege de la lluvia pero apenas del dolor,no las ganó nadie.No hubo laureles ni medallas, tan solo el saqueo de esa ciudad Maya que construimos y dejamos abandonada, esa que ahora devora la selva sin compasión. -nuestras estatuas yacen rotas tiradas en el suelo.-

Todas nuestra naves se hundieron y ni tú ni yo somos o fuimos náufragos, tan solo cadáveres en la fría playa del amor. No. Pensar otra cosa sería engañarse. Tan solo se salvan los que tienden puentes , los que renuncian a la venganza, los que arrían su bandera cuando van ganando; aquellos que en vez de cercar al rey hacen retroceder a los peones en el tablero. Tan solo los que se dan por completo sin dejarse nada en el tintero.

Me he despertado y una vez más ha vuelto el insomnio, doy tantas vueltas en la cama, por si acaso, en alguna, encuentro tu abrazo y reconstruimos el amor.

Por el lobo que camina.

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viernes, 31 de mayo de 2013

La luna es un limón



Imagen de rudmer zwerver:sunset over rocky surfbeach

http://www.flickr.com/photos/rudmer_zwerver/5664447366/#

En el horizonte, tras las dunas bañadas por el oro de la tarde hay una muralla de ceniza que se eleva desde el cobalto de la mar cambiante, hasta la primera estrella de levante. Allí, oculta, poco a poco se eleva la última luna de Mayo. Como prendida por invisibles hilos se alza con su telón de luz sobre nosotros; siempre recuerdo el poema de Antonio G. y recito:
"(...) limón maduro y a solas recibí su último aliento".
No. Él no habla de lo mismo que yo, pero a mí me parece que la luna cuando se eleva el día del plenilunio, es un enorme limón, que ilumina el cielo poco a poco. Su disco gigante,amarillo ocaso, con las sombras que siempre me recordaron animales: el conejo sentado mirando a poniente; lentamente sobrepasa el muro de las nubes y cuando por fin lo ha superado, se torna en semáforo de las aeronaves que llegan a la isla.Desde el norte se acercan paralelas a la costa con sus luces de estrella móvil, y sus alas se inclinan saludando la luz del faro y la lanza de arena que se adentra en la mar. Es entonces la luna una gran baliza, donde ellas viran para enseñarnos las luces rojas de la cola y se van, perdiendo altura, hasta desaparecer.
En un abrir y cerrar de ojos o el tiempo de observar como las olas se inundan de luz, la luna supera la cota de las naves que se acercan una y otra vez a la isla y se alza en pos del centro de la bóveda oscura de la noche. Puedo ver como las estrellas, agachan su cabeza y la dejan reinar. Es ahora el globo que se llena de luz de plata y me hace soñar.
Cuando quiero darme cuenta, su figura riela en la mar insomne, mecida por ligeras ondas que mueren lentamente teñidas de blanco. Su luz se esparce por el seno de las dunas hasta donde se pierde la vista y más allá de la torre del faro, se hace la noche o quizá es que las sombras huyen despavoridas.

Por el lobo que camina.

sábado, 18 de mayo de 2013

Las horas bajas



imagen es luparia

Son las horas inciertas que nos asolan; las horas que se extravían con la mirada perdida en el techo de una habitación a oscuras.Son las horas que navegan sin rumbo, trazando círculos en nuestra mente traviesa.En ellas cabe la mirada fugaz de aquella rubia al pasar a nuestro lado; los ojos de fuego que nos incendiaron en el pasado; la gelidez de una separación definitiva; el acero de una traición, las palabras de un conversación jamás mantenida.

Son como el andén de una viaja estación, carcomida por la realidad de lo imposible, que no espera ya nuevos trenes, tan solo despedidas. El musgo y la hierba crecen junto a los rieles ocultando el guarda aguja que lleva a una vía muerta.

Durante esas horas, te abandonan las musas, y escribir se convierte en un papel blanco que da vueltas y más vueltas en la habitación. Es una paloma desconcertada por las luces de la noche; un velero que navega buscando un faro y que tan solo encuentra tinieblas. Amanecerá un sol sin calor, cuya turbada luz se perderá entre la ceniza de las nubes; los árboles negarán la sombra y las aves su leve canto.

Las horas bajas no tiene himno, tan solo el certero sonido de la soledad precipitándose gota a gota;fluyendo sin dejar rastro en un cauce vacío. A veces uno busca recordar algo y tan solo encuentra pequeñas islas donde hasta ayer hubo continentes.Las dudas se tornan fosas abisales donde nos hundimos como pecios,lentamente, inexorablemente, hasta la eternidad.

Por el lobo que camina.

jueves, 2 de mayo de 2013

Ausencias I



Nº 589/1 La imagen ha sido robada de una página amiga, un lugar al que acudo en busca del azul y la buena fotografía: esa que se hace con amor y entusiasmo. Sirvan éstas letras para agradecer a su autor más de tres años de imágenes en mi retina.

http://marazulmalaga.blogspot.com.es/2013/04/n589-uno.html



En ese año no hubo abril, ni la primavera atracó con sus naves en el viejo malecón. Los índigos peces se alejaron de la costa en pos de la corriente y la sirena que habitaba la enhiesta roca de la bahía, desapareció sin dejar ni un solo cabello, ni una sola escama, ni una sola nota de su canción amarga.

En la playa la marea se llevó toda la arena, dejando tan solo, un mosaico inconexo de piedras grises que las olas moribundas hacían suspirar. Por tanto no hubo perros galopando, ni niños levantando las altas torres de inexpugnables fortalezas; no hubo parejas paseando o proclamando su amor; las gaviotas de alas blancas pasaron de largo hasta convertirse primero en sombras y luego en una nada vestida de ocaso en el horizonte.

Yo hubiera querido que los vientos se tornaran galerna y que su obscuridad lo absorbiera todo, excepto las blancas crestas de las olas; que las palmeras se doblasen hacia poniente hasta besar el suelo de un paseo, donde las farolas en lugar de encenderse, permanecerían mudas o inermes; como los pétreos bancos sin gente o las plegadas sombrillas de los hoteles.

En lugar de eso, las nubes empedraron sin más el cielo; sin amenazar lluvia, ni dibujar monstruos, titanes o demonios; la brisa amainó o se durmió en en quicio de los mástiles de los barcos amarrados en el puerto, cuyas banderas, en lugar de ondear proclamando su nombre, agacharon simplemente la cabeza.

Y la tarde murió sin aspavientos, con el astro oculto tras la muralla de nubes en la frontera de cobalto; sin esperanza de inundar el cielo de violetas y naranjas, envuelto por una ceniza cada vez más espesa que al final también fue devorada por el manto azabache de la noche.

Por el lobo que camina.

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sábado, 20 de abril de 2013

La soledad en mi.



Imagen de Javier Clerici, fotógrafo argentino.

Otra noche más sentado al borde de la mar, en mi isla deshabitada, y la noche llega despacio, como las olas de la mar en calma. Me falta lo mismo que siempre he anhelando y por eso elevo una vez más la mirada a los astros que pueblan la bóveda oscura, entonando una plegaria sin final.

La arena aún guarda el calor del sol o quizá sea el calor que guardo yo en mi seno, sediento de otro calor, y se arroja fuera y se esparce, y se pierde en el raso del cielo de la noche. No llegan hasta mi los mensajes que en las estrellas se guardan, tan sólo el rumor de la mar, que siempre me acompaña en mi soledad.

Hay una melodía sonando en lo profundo de mi alma de piano, vibrando en cada una de las cuerdas que llegan hasta las blanca o negras teclas de mis manos, pero soy incapaz de exteriorizarla, y su belleza me inunda,y sé que si no la hago salir fuera, morirá una y otra vez en mi,. Desahuciada, ignorada, como una isla desierta, cómo la isla del poema de Gloria, que siempre me acompaña:

"el centro de un mar
que no me entiende,
rodeada de NADA,
sola sólo-."G.Fuertes

Quisiera que sonase tan alto, tan fuerte, que el rumor del mar callase para escucharla. Quisiera que tú, olvida de ti, extraviada entre la bruma que circunnavega el mundo solitario donde habito, sintieras que fue escrita para ti, sin tan siquiera conocerte, sin tan siquiera intuir el dulce tacto de tus manos. Quisiera que llenase el espacio entre las estrellas que iluminan tu rostro, como una suave caricia, para que te decidas a arrojarte en mis brazos.

Peor la noche se cierne lentamente sobre mis hombros y su peso, colmado por el fulgor de las estrellas insomnes, me precipita en la orilla desierta, donde sólo yo habito.Mis pobres pensamientos, mis escasa palabras- no escritas- que se pierden en la brisa. La luz de los poemas que muere sin ver otro día; el tul de las caricias que se fueron con la traicionera mar de las tragedias; de la bahía de los navíos hundidos por causa de desamor, de traición y en definitiva del amor toxico que me habitó.
Una ola me besa los pies mientras camino de regreso a mi casa-(no tengo más casa que esta soledad insomne)-, una gaviota desorientada por la contaminación lumínica de la noche o la luz del faro, planea sobre mí sin ni siquiera mirarme. A lo lejos los neones de la ciudad sin alma proclaman el triunfo de la superficialidad exacerbada, pero no para mi. Sigo caminando, y despacio, llego al cruce de caminos donde siempre he estado: la soledad en mi.

Por el lobo que camina.

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domingo, 24 de marzo de 2013

Invocaciones noctámbulas



La fotografía es luparia.-

Fue anoche, mientras observaba crecer la luna en el límpido cielo de la noche, que lo supe.

Aveces las certezas llegan de improviso, casi sin hacer ruido, pero su rotundidad nos envuelve como un manto que deshace la bruma o aniquila la venda que nos cegaba.
Hacía tiempo que el lobo no caminaba, creyendo sin embargo que lo hacía.Por increíble que parezca, existen bucles temporales, costumbren superpuestas, agujeros negros, espejos de lente conversa, verdades a medias. Cielos que se derrumban sobre nuestras cabezas, mercantilismo sensual, tráfico de caricias, leyes de la propiedad y otras materias. Definitivamente hay momentos en los que uno ha de desprenderse de la forma, elevarse, cerrar los ojos a lo de afuera y observar; observarse,formular preguntas que obviamos sin darnos cuenta,eludiendo anteponer nuestra verdad; aquella que nace en el fondo de nuestra alma y que no puede ser negada, silenciada. Esa voz que llaman conciencia y nos avisa sin darnos cuenta; que es timbre y alarma; subtítulo y transcripción libre de todo aquello que nos sucede. Amiga, ángel o diablo, la voz del sueño en el subconsciente.

Aldebarán ardía con su fulgor anaranjado junto a Júpiter, sin embargo, no era allí donde mis ojos posaban la vista, sino mucho más abajo; cien veces más lejos en el espacio,y con brillo azulado. Orión, siempre el cazador; quizá sea el zodiaco lo que me impulsa o ejerce atracción. arrojado nuevamente por Artemisa, mis ojos se estrellaban contra el fulgor frío de su sus estrellas.

"Camina, caminante. Da nuevamente un paso hacía delante sin importar lo que dejas atrás. No vuelvas la cabeza hacía la bahía donde los pecios moran entre tinieblas.Son solo huesos fósiles de lo que pudo ser y nunca fue; la nada sin voz, ni materia, mucho menos que fantasmas, aunque algunos cobren vida en la imaginación."

El viento ha rolado, la marea, atraída por la plateada esfera, descubre rocas que acechan en la oscuridad. Como un bajel acostado en la bajamar, me despierto y miro asombrado lo que me rodea: la palmera del jardín, la sombra de los perros durmiendo en el todavía tibio terrazo, el hibiscus que esconde sus flores hasta el amanecer... Todo está donde debe, pero soy yo el que ha cambiado, el que ya no es quién solía ser. Todo muda con el tiempo su forma, unas veces dejando ver la verdadera apariencia,otras arrojando luz, pero siempre quebrando la máscara que nos impedía ver. Es así que me reencuentro conmigo mismo -de nuevo- y formulo la misma pregunta que ayer. Se de sobra la respuesta, pero no he ser yo, ni las estrellas quienes la han de responder, ni siquiera la voz que me habla desde el interior o mis fieles compañeras.Eres tú, sirena, aquella que me espera al otro lado de la mar, aquella que ha de cumplir la profecía o hacerme feliz hasta el fin de los días.

Por el lobo que camina.

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lunes, 11 de marzo de 2013

Los amores solitarios



La fotografía es luparia.-
El amante solitario se despierta en el medio de la noche y observa el techo. Un perro duerme al lado de su cama y eleva su oreja entre las tinieblas. El no quiere despertarlo, evita hacer ruido y sin embargo, retumban el rugido de las sábanas y el redoblar de las campanas del corazón- las ideas dan vueltas sin pararse quietas. Cuando llega el alba suele encontrarlo en el espacio que habita entre el sueño y la vigilia, donde los sueños horadan y revuelven la ropa de cama.
Al menor atisbo de luz, vuelve a abrir los ojos y descubre que las sombras son menos amenazadoras, o que tras la veneciana se inaugura el ritmo de la vida: Aves, trinos, transeúntes, el chirrido de la cancela de al lado al abrirse y ser cerrada de nuevo; el viento despeinando la palmera y las flores rojas del hibiscus, el susurro del riego sobre el césped del jardín.

Entonces el impulso de abrazar la almohada se hace insostenible;cerrar los ojos y retornar a la oscuridad; hacer retroceder la luz hasta la lóbrega sombra de las noches sin luna- y más allá. Es la negación de la sonrisa o el tibio tacto que eriza la piel aún adormecida; el deseo insondable que araña atenazando el corazón, descomponiéndolo en mil pedazos desiguales cual trozos de cristal de escarcha. Hay un frío que recorre el dorso de la sábana y te atrapa con su garra hasta despedazar el poema que la mañana te susurraba dulcemente hasta ayer.

Tras el marasmo, el amante solitario se arroja al vacío y el suelo deshace la magia de una habitación en orfandad apresurada: Hola gabán de noche, alfombras de raso, estores. Hola velas malvas de la mesita , fotografías, silueta de mujer que en el cuadro desnuda su espalda.
De un salto, un perro se sube a la cama, mientras el otro, busca con su hocico una caricia postergada. Hay un breve sendero hasta la puerta de entrada, un cuenco lleno agua, un rayo de sol, las flores rojas de una planta. El amante solitario sale a la calle precedido de sus fieles acompañantes y descubre que la soledad ama a los solitarios que se aman y aman el amor sin añoranza ni temor.

Por el lobo que camina.

martes, 19 de febrero de 2013

Hoy el amor




La imagen es luparia.

Hoy el amor es un conjunto vacío, la incógnita de una ecuación imposible; es una pirámide expoliada por los ladrones de tumbas: vendrá un arqueólogo y se irá sin tesoros, porque hoy sólo hay piedras viejas y mucho polvo.

Siempre creí que era uno de esos árboles de hoja perenne, pero hoy al contemplarme en el espejo, me he dado cuenta de que sus hojas- las mías- yacían todas en el suelo; ramas vacías como raíces , sin pájaros, salvo un cuervo fiel y solitario que en la cima ha construido su nido.

Hoy tengo un amor de funcionario, y solo mira el reloj de la salida. Yo quisiera que fuera arquitecto para hacer un castillo con la arena de mi playa,ingeniero constructor de puentes entre almas que se quieren, o mejor navegante, para así viajar por el azul y arrumbar a puerto sólo cuando fuese necesario. Pero mi bajel sigue aquí, amarrado y solo; con las velas plegadas y la proa mirando al cemento de la dársena...sin ni siquiera gaviotas que lo abracen.

y la playa desahuciada, sin parejas que la caminen asidas de la mano, ni perros que entierren y desentierren juguetes y huesos, mueren cansadas olas en silencio.

Hoy el amor es un cielo sin estrellas donde la luna se esconde y por faltar, falta hasta el lobo que solía aullar en lo alto del otero, ahora sólo, donde ni el viento quiere ya posarse.

Por el lobo que camina.






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lunes, 7 de enero de 2013

Amanat.-"Tesoro"


Imagen de Murle: Marc Torrell Faro, fotógrago.


Ésta noche no me siento humnano y busco las palabras exactas para explicarlo:

Es la noche y regreso del cine, como ella; subo al coche y recorro las treinta millas de una vía plagada de farolas. Mucho más arriba, en el tul de la noche refulgen las estrellas y quizá hasta ellas sean más humanas, menos lejanas que los hombres.
Mientras conduzco mi mente piensa en ella, en como era su sonrisa o sus manos; si tocaba el piano o el shitar.De pronto me asalta, como a ella, el horror de la maldad, la osbcuridad de las almas sin alma, la negrura del pozo carente de piedad, de amor. Sufro y me emociono; rasgo en dos el folio que escribía, al no encontrar una palabra suficientemente deleznable para calificar la brutalidad.
No, aquellos seis no son humnanos, ni animales; tampoco las rocas quieren ser de la misma materia que los criminales."No pertecen a éste mundo"*1
Oigo un grito atroz que desgarra la noche: es ella.Allí desde las estrellas, la luz me traspasa el alma y me siento violado como ella; de la misma manera: Y las lágrimas no pueden traerla de vuelta; ni consolarla. Quisiera poder abrazarla hasta conseguir que todo el dolor desaparezera y se extinga la maldad. Quisiera que mis palabras la rescataran o que la curaran; devolverle la vida, la inocencia, el amor...
Gota a gota me doy cuenta de que nada cambia, ni cambiará la cosas; que la magia es parte del mundo de los niños al que no pertenezco, pero quisiera.
Falta educación. Mucha educación. Años luz de conocimineto, de sensibilidad. Eones de amor que nos enseñen como son las cosas en realidad; Que las mujeres son seres iguales a los hombres; diferentes, maravillosamente diferentes y sin embargo nuestras iguales. Iguales. Iguales

Cada veinte minutos, ¿pueden imaginarse el tiempo? Cuenten con migo: mil uno, mil dos... y así sucesivamente hasta mil doscientos segundos. Justo ahora otra mujer ha sido violada y sigue la cuenta. Quisiera creer que alguno de los cientos de dioses inventados tiene poder para detener al hombre. Que la ley y los juicios sumarísimos devuelven las aguas a su cauce; Quisiera creer que existe la justicia, la freternidad, la igualdad.

Desde ésta página cibernáutica, hoy arrojo úna botella al mar. He querido llenarla de todo el amor que hay en mi y luego multiplicarlo exponencialmente por en número de kilómetros que me separan de su ciudad. Quiero que cada ola sume a mí amor el suyo, como si fuera una cadena y así unirme a ella, a sus cenizas arrojadas la Ganjes, a la parte de ella que sigue viva en su familia, en sus amigos, y decirles que sin cocnocerla el lobo la quería y está orgulloso de ella.

Ésta noche no me siento nada humano y quisiera aullar su nombre hasta la saciedad.

Por el lobo que camina.

*1 palabras de Bradi,el padre de Jyoti.
**La presente lobunada es o quiere ser un homenaje a Jyoti Singh Pandey. Descanse en paz.

lunes, 31 de diciembre de 2012

Felizitaciones para el Martes y Trece


la imagen es sin duda esteparia.

La luz se va; se esconde detrás de la delgada linea del horizonte. De la mismo forma que éste año moribiundo se acerca a su final, la luz se extingue y deja paso a la oscuridad. No te apenes lector, volverá a brillar mañana cuando el alba despierte a la isla volcánica rompiendo los colores de la noche.

Una vez más las agujas del reloj apuntarán al techo, se alzarán las copas y volarán los deseos para un año nuevo. Desde ésta playa soltaria, el lobo quiere hacerte llegar el suyo, por eso le ha dado forma de barco y ahora surca los mares del cielo en busca de tu puerto.
Quiero que seas feliz más allá de toda tristeza, que los números impares no ten miedo o superstición, que siempre nazca la esperanza en tu corazón. Que el tiempo no te cambie si no es a mejor y por supuesto que vivas cada día como si fuera un poema de amor.
Con todo el afecto estepario, Lector cibernáutico, El Gran Lobo Gris te desea feliz salida y mejor entrada de nuevo año.


Por el lobo que camina.

lunes, 10 de diciembre de 2012

A diferencia de Dios


Imagen tomada de globalización prehistorica2 blogspot.com

Vuelve a soplar el viento y se zarandean las palmeras del paseo. Regresa el tiempo de la desidia; el consumismo sin medida; la vorágine que nos enguye cada trescientos treinta y cuatro días. No es el tiempo de ningun dios, no. Aqui, ya nada es reflejo de lo divino. ¿Lo fue acaso alguna vez? Contemplo el cielo donde brillan viejos dioses seguramente más buenos. Si. Aquel tiempo era mucho más comprensivo con el hombre. ¿Por qué echo de menos un tiempo que no he conocido?Quiza sea tan solo porque no habíamos descubierto la dominancia del monoteismo; la tiranía que nos uniforma hasta demonizar lo distinto.

Voy a inventarme un nuevo dios; a crearlo a semejanza de los más sensibles. Uno que no invada,ni conquiste, ni evangelice. La ausencia de doctrina será el dogma y nadie será infiel, ni si quiera los que no crean. No habrá de nacer, ni el calendario señalará su fiesta. Cuando se quiera rezar, tan sólo se necesitará un libro de poesía.¡Qué manera de rezar! ¡Cuánto fervor tendrán sus fieles! Una religión donde no se pida nada más que amor para el otro. Amor para amar la vida; amor como un océano de olas que arriban despacio a todas las playas.Amor con amor, para hombres, para mujeres, para perros,y para todos loa animales; amor con palabras y sin palabras- pero con poesía- amor para todas las plantas tengan o no una flor. Amor para las piedras quietas o frías. Amor hasta los confines de la tierra y más allá de ultramar.


Por el lobo que camina.

miércoles, 21 de noviembre de 2012

Espera


En ésta fotografía aparece Michelle y fue tomada en el malecón de Cancún por alquién que la quiere mucho por ser quién es.

Observo el calendario y la mente me lleva a un viaje al pasado...

Entonces y no sé si ahora, era el tiempo de la espera y anhelando aguardaba que se cumpliera lo soñado. ¡Cuántas decepciones caben en la cabeza de un niño que desea! la piel de colores que es rasgada con precipitación,con la mirada fija en un objeto imaginario, con el fevor de una nueva religión poderosa y atroz que subyuga a los fieles, con la simetría irregular de unos dedos torpes, me transporta al espejo roto, a los critales que caen, a las flores que apagan su fulgor, a un año nuevo cargado de espera.
Porque se espera, aunque sea en vano y no se deja resquicio alguno a la desesperanza. Se espera aún en el vértice de la realidad, en el acantilado abrupto donde apenas se sostiene el musgo sobre la roca; se espera. Se espera inexorablemente, sin remedio, con la inevitable resignación de los marinos ante un naufragio.

Todavía siento esa angustia recorriendome la piel; Nuevamente tengo que dibujar aquello que deseaba en una hoja de papel para poder alcanzarlo;como si el lápiz fuera el conjunto de los dedos de mi menuda mano y lo acariciaran hasta hacer que la fricción lo transporte a la realidad.

Sostengo el objeto imaginario en la mano que guardo en el bolsillo tal y como lo hacía ayer.Lo rodeo o lo doy vueltas como si el giro lo pudiera cambiar de forma y al fin reconozco que espero en aquella espera ya pasada. Espero y sigo esperando que cambien las cosas, que se tornen amables o simplemente que me abracen el corazón.
Quizá deba olvidar todas aquellas espinas, pero siento que cada una de ellas me hacer ser yo; que cada una es el presagio de la sabiduría escondida en un libro de la vieja estantería, esa que solía recorrer en los días de lluvía o de profunda soledad.

Por el lobo que camina.-



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martes, 13 de noviembre de 2012

En época de barbarie


Imagen tomada de "La sandunga", estatua de Bentor en Tigaiga, los Realejos.-

Quizá debería escribir acerca de la realidad y dejarme de atardeceres, de soles que irisan las aguas mientras las nubes se incendian.

Lejos, en la fria pantalla de un televisor, una mujer se precipita contra el asfalto por falta de fe,por falta de apoyo de sus congéneres que aprueban las leyes. Recuerdo que una vez alguién de letras dijo que el capitalismo no tenía alma;ahora sé que es cierto. Veo caer su cuerpo como una torre de naipes; indefenso contra la gravedad, contra la altura, contra la codicia de los bancos que dicen perder cuando no han dejado nunca de ganar desde el principio de los tiempos. Usura. Si, es la palabra que se repite en mi mente; pero no solo esa, no. Deslealtad, infamía, leonismo exacerbado de aquellos que vendieron un sueño imposible a los pilares de la verdadera sociedad: la clase obrera. Esa mujer se precipita sobre la conciencia de los especuladores que ven engrosar más y más sus cuentas, dígitos fríos, de inmuebles de sangre, de créditos impasibles que te echan a la calle. Se precipita o se corta las venas o se acerca el oscuro cañon de una pistola al cielo de la boca. ¿Puedes sentirlo? A mí me oprimen el pecho los cientos de casos que no conozco y aun más los de aquellos que sí; todos se ven privados del sueño de tener ese algo anhelado donde vivir y ser feliz y llorar a veces: Un hogar.
Un agente se acerca a la puerta del inmueble, no viene solo, detrás está la ley que no es la misma para todos: los ricos tienen más ley porque pueden obtenerla.De pronto llama a la puerta y se siente el chirriar de la manecilla de una ventana; luego deviene el aire que recorre cada recoveco de la estancia. A fuera se repite la llamada y por fin una sombra se arroja contra las baldosas: tarda en caer tanto que los pájaros se detienen, y el sol en la frontera del horizonte se esconde rápidamente para no ver. Una nube vestida de ceniza se cierne sobre el cielo bebiendo la luz y una ambulancia arroja destellos naranjas sobre los abarrotados escaparates de unos grandes almacenes.Todos vamos dentro; incluso la sombra que no acaba de caer y el director de aquella entidad bancaria que hoy ha matado.

Vuelvo a la pantalla en blanco, a la hoja cibernética de blanco papel que emborrono en mis ratos de ocio. No quiero ver como aquella sombra se estrella, no quiero oir su grito agónico, ni el llanto de los que un día amaron su presencia; de pronto vienen a mi mente unas palabras del autor del libro que yace sobre mi mesita de noche:

**
" Para mí es una época paralela al derrumbamiento del Imperio romano. Se acabó el Imperio y empezó la barbarie. Lo de Gaza es barbarie, los campos de Hitler y Stalin fueron barbarie, el ataque a Irak es barbarie. Estamos destruyendo el sentido de la justicia. Creo que entramos en una etapa de barbarie que obliga a reconstruir el sistema. Porque el capitalismo no es que sea malo, es que está agotado ya. En el siglo XV era impulsor, constructivo. Ahora está agotado. ¿Cuáles son los planes? Más de lo mismo. Decir que dentro de 15 años acabará la pobreza y repetirlo 15 años después."


Quisiera que el sol volviera a nacer mañana con la esperanza de que nadie, nunca, se arrojará jamás desde una vetana, ni se quitará la vida por necesidad.

Por el lobo que camina.


**estracto de la entrevista a Jose L. Sanpedro, en Público. es del 22-01-09 Munárriz/Vicente.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Samhain nuevamente


Imagen tomada de la red creo que en "fan of wolves" pero no lo recuerdo...ya os lo diré

Un ensordecedor crujido, como sí la mismísima tierra hiciese girar los goznes del averno, llenó de pronto la noche. Afuera el viento asolaba la llanura que linda con el espeso y negro bosque del norte; más allá, allí donde la vista pierde su poder, bajo una espesa y fantasmal niebla se alza el cerro sin nombre. Un tortuoso sendero asciende serpenteando hasta la cumbre donde los ruinas de un castillo yacen en eterno reposo. No siempre fue así y hubo un día en el que sus torres arrojaban negras sombras sobre la llanura y con tan solo pronunciar su nombre, una espada de hielo atravesaba el corazón hasta helar la sangre.
Una noche como ésta: fria, con la lluvia golpeando los cristales y un viento furioso meciendo la cadavérica figura de los árboles iluminados por la luna llena; una noche en la cual apenas arden las hogueras y es dificil mantener encendida la chimenea; una noche como ésta es que ocurrieron los hechos que aquí se cuentan...


Era noche abierta y girones de nubes atravesaban el cielo como almas en pena. Sobre cerro sin nombre la luna bañaba las almenas con su plata hasta tornarlas en sobrenaturales murallas que parecían guardar los confines de la tierra. Era el silencio el rey de la pradera y los árboles desprovistos de vestido, entre secos o muertos o dormidos ya en el antesala del invierno los único testigos del caminar lento de una figura vestida de negro. Caminaba como si la tierra se desplazase bajo sus pies y por la cadencia de sus pasos podrá decierse que era una persona, si es que realmente lo era, de edad madura sino vieja. El fuerte viento reinante que hacia crugir a los árboles y doblar sus ramas hasta acariciar el suelo desordenaba apenas la túnica negra, como si sus pliegues fueran ajenos a los terrenales elementos. Milla a milla iba ascendiendo con su caminar constante por el sendero que muere en la vieja puerta de roble y hierro.Alli la candela del centinela era la única luz que traspasaba los gruesos muros de piedra. En la frontera de la media noche, la misteriosa figura llegó a escasos metros de la puerta e inmovil dejó que fuese el viento quien golpease con sus dedos la vieja madera. Bajó el centinela y tras la defensa, perguntó la contraseña. pero la nada fue la únca respusta. Volvió a preguntar el soldado de la puerta y más tarde a maldecir, luego de amenazar con su afialda alabarda, pero tan solo el viento hablaba con su voz cavernosa y etena. Por fín llegó la guardia tras la alarma y el viejo sargento abrio el puente con el acero asido con fuerza.encaminó sus pasos al encuentro de la extraña presencia después de cerciorarse que no se cernía celada alguna ante vieja la puerta.
Frente a frente, soldado y presencia se miraron a los ojos, si acaso aquel espectro debajo de la capucha pudiera tenerlos y si los hubiera, nunca pudo hablar el testigo de éstos misteriosos sucesos. Un crugido asoló la noche, como si el el velo del cielo se rasgase sobre nuestras cabezas al elevar la figura su mano cadavérica; con ella apuntó a la puerta profirendo un sonido parecido a las palabra deuda. Hubo truenos sin nube y rayos que desprendieron piedra y cuentan quienes sobrevivieron a la presencia, que el barón de la fortaleza apareció sobre la muralla con cota y malla y espada presta.

-No es a mí a quien buscas, ni habita ya entre los nuestros demonio del averno, vete y cierra la puerta de tu infierno.

Tornose con rabia la cabeza del espectro hacia la muralla y volvió a sonar la palabra deuda y tras el fulgor amarillo de un extraño fuego, fue que se derrumbaron muralla y puerta hasta quedar la cima sembrada de ruina.

Nada se sabe de la vieja querella, ni de cuales fueron los secretos que la describieron, pero dicen los que más tiempo han vivido en tan misteriosa tierra, que hubo un niño hace tiempo que en una noche como ésta, pidió ante una vieja puerta truco o acaso trato sin obtener respuesta excepto una moneda vieja de hierro antiguo que al darle vuelta podía verse la frontera del camino que conduce a la muerte...

Por el lobo que camina.


Quizá éste relato debió ver la luz horas antes de la media noche del día de Halloween, pero una sombra, acaso muerta, àpagó el portalil y lo hizo sucumbir como la vieja puerta de la presente historia. Misteriosamente no volvió a conectarse nunca más y es ahora otra herramienta la que uso para contaros lo acaecido durante éste relato...Feliz Samhain, all hallow´s eve, halloween o cómo quiera que lo queráis llamar. G.L.G

martes, 30 de octubre de 2012

Tiempo


Vuelvo a desconocer la autoría de ésta preciosa imagen, en dónde la robé nada decía al respecto, lo cual es cuando menos censurable, ¿no creén? Si acaso alguno conoce al autor, no dejen que el lobo nade en la ignorancia. Fdo: G.L.G.


Hace ya tiempo que escribí que el tiempo horada a las personas como a las mismas rocas; como el constante cincel de las olas sobre las afiladas y oscuras sombras que emergen en la bajamar.

" Puede que el tiempo horade a las personas, o las transforme en otra cosa, en otro ente que semejante a éste, no es quién conocimos, ni aquel que sembrase amor en nuestro corazón, y sin embargo, se le parece tanto como las gotas del océano se asemejan unas a otras. No; ya no es quien solía ser, quizá nosotros tampoco seamos los mismos o el concepto que de nostros nace en nuestra mirada interior."

Observo una fotografía de hace tiempo y me reconozco sin hacerlo. La piel, los labios, la afilada barbilla que emerge de un languido cuello escorado ligeramente a babor. Unas manos puntiagudas que sostienen un cuaderno, o lo acarician o lo aferran con pasión. La mirada se pierde en el el ignoto horizonte de los sueños, mucho más allá de esa delgada linea donde muere el sol cada tarde. Soy yo sin ser quien recuerdo haber sido alguna vez.
En aquel entonces era todo sueño y la paz tan sólo los escasos segundos que tarda el sol en esconderse en el atlante al rayar la tarde; sin embargo ahora, la paz lo envuelve todo sin quererlo. Ni siquiera el ruido de la ambulancia afuera en la tumultuosa calle consigue alterar la estancia que duerme tras la caída del sol.

Vuelvo a mirar el reloj y me sorprendo de ver la hora ahora sin luz; En fuga, constantemente huyendo en pos del invierno que se acerca peligrosamente a nuestra puerta. Los alisios zarandean la palmera que gime imitando el sonido de la lluvia y un lobo aulla a lo lejos como si fuera el viento o quizá sea que lo es.

El tiempo se ha ido; se va y nos deja con los recuerdos que inventamos de lo vivido sin darnos cuenta, y que para entonces, cuando caigamos en la cuenta de que lo inventamos, sea tarde y dará igual que fuera o no la realidad de las cosas que acaecieron lentamente.

Ausentes de nosotros mismos, aceptaremos y olvidaremos conocer la diferencia aunque nos pese en pos de la paz de la conciencia.

Hace ya tiempo que escribí que somo como barcos viejos que navegan hacia el desguace, pero aunque así sea, despliego todo el trapo de las velas intentando ser mejor de lo que era.

Por el lobo que camina.

viernes, 12 de octubre de 2012

Hispanidad


En el lugar donde robé ésta imagen nada decía de su autor/a, pero me gustaría conocerlo...

No, aqui no encontrarás sangre, ni hombres con barba y espada; tampoco desfiles militares ni banderas, séan las que séan, pues todas son iguales:exaltación de la diferencia.

No, aqui tampoco encontrarás odio, ni deseos de venganza. No hay plata ni oro o buscadores enfermos de codicia.No hay cruces ni dioses verdaderos que aniquilan la diferencia, ni cañones o barcos llenos de esclavos.

No, definitivamente aqui no hallarás nada más que letras y todo aquello que durante siglos nos hizo hermanos en la diferencia. Aqui están de la mano, blancos, criollos, nativos y el lobo, acaso si lo deseas, también estarás tú...

Yo celebro la prosa y los versos de aquellos nacidos de la unión de culturas, del mestizaje sin olvidar que venimos del mismo linaje: la sensibilidad.

Hoy se celebra la cultura, la identidad sin menos cabo de que hoy, mañana o cuando sea- siempre hay que recordar- recordemos la historia que nos hizo, con su luz y su tinebla: pues no hay Troya, ni Cartago, Numancia, Alexia o Tenochtitlan que no nos recuerden que el hombre es un lobo para el hombre, con perdón de tan noble animal.

Por el lobo que camina.


"Yo no soy aparte de lo que soy Así como latina, todo lo que escribo es Latin @ literatura.".

Elena Minor

¿Has oído
gritar de noche
al oso-caballo
oo-oo-oo-oo
o al coyote
solo en la noche
de luna
uuuuuuuuuuuuuú?
pues eso mismo
son estos versos.

Los automóviles van y vienen por la carretera,
frente al noviciado, como las olas del mar.
Se oye el rumor lejano que va creciendo
y creciendo más y más, el acelerar del motor,
el susurrar de las llantas sobre el asfalto mojado,
y después decrece y decrece, y no se oye más.
Y otro motor a lo lejos vuelve a comenzar.
Como las olas del mar. Y yo corría como las olas
por carreteras asfaltadas que a ningún sitio van.
Y a veces me parece que todavía corro por ellas,
y que es un sueño que ya he llegado a algún lugar,
y no estoy viendo en paz pasar los automóviles
sino que he mirado este lugar distraídamente
desde el efímero automóvil que acaba de pasar.
Ernesto Cardenal.

jueves, 11 de octubre de 2012

Insomnio I


Imagen tomada de In the company of wolves.- https://www.facebook.com/#!/Save.Our.Wolves?fref=ts

La brisa apenas mueve la cortina que me separa de la oscuridad;allí una vela sirve de faro a las incansables polillas del jardín y las estrellas refulgen en el tul de noche. Elevo la mirada y dejo que se extravíe más allá de la palmera, más allá de los límites de la valla, más allá del ibiscus y el resplandor de las farolas o la luz del faro en el horizonte. Otra noche más lidio con los adjetivos que no llegan, con la forma irregular de un verbo que no quiere, ni de desea encajar en una frase sin puntuar. Con un impulso arrojo el folio a la papelera-otro más- y le pregunto al velero que yace junto a la ventana, si no me habrán abandonado mis sirenas. No responde; como siempre que elevo mi pregunta a los inexistentes lares de la casa. Hace tiempo que se apagó el fuego en el flamboyán de la parcela contigua, como las risas o ruido del vino al ser descorchado. Hace tanto tiempo, como dura ésta sequía, éste aguacero que anega mis letras hasta convertirlas en sólo lluvia, en sólo llanto deshecho por el viento. Encamino mis pasos y me adentro en la paz que se respira afuera; miro al cielo plagado los dioses helenos quizá ya muertos, sin comprender nada, sin esperar nada. Dentro de la casa, la sombra de un cuadro cobra forma incomprensiblemente y danza sobre la pared iluminada de la sala.¿Eres tú nuevamente? pregunto en voz alta, pero la nada me contesta con el sonido de los latidos de mi corazón, insomne una vez más, que se acelera por momentos. Al final, me recuesto en la tumbona e intento dibujar los sueños que me hacían feliz, esperando a que la luz del alba venga a rescatarme de cientos de noches sin ti.

Por el lobo que camina-

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martes, 18 de septiembre de 2012

Reencuentro con el Crepusculario



Imagen es luparia.-


Las horas se agostan en pos del ocaso y el viento perezoso de la tarde se arrastra sobre las rocas de la bajamar. Después del estío, ha regresado el sol a la mar: nuevamente se zambulle en sus aguas, y no detrás de las arenas negras del viejo cabo; quizá por eso es que ha vuelto a encontrarse con el paisaje solitario de una puesta de sol el crepusculario.


Allí donde la frontera del azul se desangra, es donde se ancla su mirada: Una pareja se retrata sentada en el acantilado imortalizando su pequeño momento de unión, al mismo tiempo que otra, ajena a la escena, parlotea dándole la espalda al paisaje y al amor. Sobre el celeste que se apaga, una gaviota de alas blancas planea sobre las olas moribundas y calladas que se arrastran hacia el atlante. El fulgor de los rayos irisa las aguas que se tiñen de luz de nubes incendiadas, y sus naranjas, casi malvas, contagian el cobalto lleno ya de oscuras sombras que afloran en la orilla como barcos hundidos. Un perro acude ladrando en pos de las pardelas que acarician las olas con sus alas blancas, hasta que termina la playa y se detiene; alli, la tarde alarga su figura dibujando gigantes por el arenal y unos niños se resiten a soltarse del abrazo húmedo de la mar. Su madre les llama una y otra vez, como la mar al sol, si prestas atención quizá puedas escuchar su leve murmullo. Poco a poco sucede que unos se alejan de la mar y sus cuerpos titilan con dorados brillos, mientras el astro, es engullido sin remedio por la sábana de cobalto y su esfera se torna en una casi imperceptible linea de luz esmeralda. Rola el céfiro nuevamente y se alejan las parejas por el paseo, otras sin embargo,se arrebujan en abrazos o caricias; un bañista bracea lentamente hacia alta mar y a su derecha hablan las farolas en la bocana del puerto: dos veces rojo por cada verde, guiando al velero que vacío de trapo se acerca lentamente a la seguridad.
ya nadie observa el horizonte que poco a poco apaga su fulgor y el crepusculario, desciende como el sol a su mundo de ensueño, donde todo es posible, hasta el amor en mitad del invierno.



Por el lobo que camina nuevamente.




Nota:



Tras una aguda y larga crisis literaria he decido, después de hacer arqueología por la mar de letras y sus playas, continuar escribiendo, mal o bien, no lo sé, estás pequeñas lobunadas. Sin ánimo alguno, sin que vayan dirigidas a nadie más que al lobo, y sin embargo, puedas tú, lector amable, interpretarlas como te plazca e imaginar mundos paralelos a la existencia o divisar Ítacas donde las haya.
No sé realmente si sigues ahí, lector, pero al lobo le complacería que así fuera y por eso te saluda afectivamente.
G.L.G.

lunes, 7 de mayo de 2012

Sin ti


nadya hueur



"Como si una tarde pudiera terminar con la luz y la primavera de un zarpazo, se alejó de allí cabizbajo mientras su alargada sombra crecía hasta el final del paseo, donde las tinieblas y las primeras farolas daban muerte al sol."

Una noche eterna, seguida de otra, y otra más, hasta que la claridad de una mañana velada por nubes de ceniza lo despertaron depronto. Estaba allí entre unas sábanas surcadas de arrugas como ríos helados que dibujan un vacío atroz. La forma de una silueta se adivinaba como el molde de una joya o el negativo de una instantánea de hace tiempo. "Desperterse sin tí es como el invierno en el ártico; es como soñar con el sol en la eterna noche del círculo polar, donde el frio dibuja estrellas de cristal." hay palabras que hielan la sangre o asesinan.Son mucho más fías que una ausencia y el largo camino hasta el reencuentro final, como ese viaje que nos transtorna y a su regreso ya nada es lo mimo ni puede ser igual. un viaje perpetuo hasta el viaje final, donde la nada y la eterna pregunta nos espera.
¿Y si no hubiera nada más que busqueda? se preguntaba sin cesar.Ilusiones y espejismos de felicidad. La enredadera se retuerce encaramándose al árbol y trepa hasta la luz. Así nos abren los ojos, como las espadas en la forntera de una herida, como la balanza de la iniquidad.Nada dura demasiado tiempo salvo lo eterno.

No hay esperanza de amanecer que me devuelva a la senda que se borra bajo mis pies. Todo está consumido y es incierto o tal vez no. No lo sé, pero lo presiento. "Despertarse sin tí es como el invierno que clava sus espadas en la piel de la tierra hasta dejarla blanca como una sábana." Unos cristales se forman en el borde último de los párpados negandose a salir. Ausencia y amor tan parejas como un sinónimo enaltecido por el viento, se deshacen; como esas rosas que heridas por el tiempo se tornan del color del vino y mueren.


"Como si una tarde pudiera terminar con la luz y la primavera de un portazo se alejó de allí y se hizo la lluvia."


Por el lobo que camina.

lunes, 23 de abril de 2012

Mundi codex die


Imagen tomada de la red.

Se han vuelto escasas mis palabras, espaciadas por la fuerza de las circustancias. Detenidas por la marea constante de la incostancia; por la falta de fe, por la carencia de paisajes...Pero al final siempre retorno al camino donde nacen las palabras.
El libro sigue siendo el viento que impulsa éstas velas negras; la energía que hace posible la mar de esta playa. Otro año más me siento aquí, en la orilla de esta mar para dedicar la más sincera de mis olas a mis fieles amigos de muchas o pocas páginas. Ellos son la puerta hacia los mundos posibles e imposibles;la puerta que nos iguala con el pasado ficticio, con el real o el que nos han contado los códices, las biblias de la sabiduria, los pergaminos de la conciencia humana. Y no encuentro mejor manera de celebarlo que la de gritar bien alto que hay mucho más mundo encerrado en sus lomos que aquel que habitamos.

Abro el libro que se encuentra en mi mesilla de noche y que aveces descansa en la mesa del porche, acaricio su lomo y descifro su misterio:

"Adelante, lector ¿Quién te ha dicho que no puede haber amor verdadero, fiel y eterno en el mundo, que no existe? ¡Qué le corten la lengua repugnante a ese mentiroso! Sígueme, lector, a mí, y solo a mí, yo te mostraré ese amor! .

M.Bulgákov.

El lobo desea que tengas, lector de estas letras, un feliz día de San Jorge, día del libro amigo.

Por el lobo que camina.



"Libros, callados libros de las estanterías,
vivos en su silencio, ardientes en su calma;
libros, los que consuelan, terciopelos del alma,
y que siendo tan tristes nos hacen la alegría!"

Gabriela Mistral, poeta.

viernes, 16 de marzo de 2012

Crepusculario Azul


Atras ha quedado el crepusculario observando la tarde que fenece en la mar. Lejos, allí donde el cobalto resplandece y se incendia, ha quedado su mirada atrapada como en un bucle sin tiempo. Pronto desaparecerá por completo la luz y una a una se irán descolgando las estrelas sobre el raso de la noche. En el occidente, Jupiter y Venus casi unidos le engañaran y en la antesala del horizonte, comenzarán a llegar las pequeñas luces de los barcos pesqueros.
Decididamente ya no escribe- ni describe- lo que le pasa por la mente, ni si quiera se fija ya en hierático vuelo de las ruidosas pardelas que planean sobre la mar o en la última ola que irisa sus diamantes al estrellarse sobre el farallón. Encaramada a una roca, congelada por la belleza del ocaso, una gaviota contempla la inmensidad de un mar teñido de sol y sin embargo no atraerá la mirada del crepusculario esta vez.
Lejos, allí donde no hay espacio y el tiempo es un mar que nos ahoga lentamente hasta el ocaso final,es el lugar donde mora ahora su mente. Un recuerdo de hace tiempo;de cuando eran otros los paseos y otro el azul que alegraba la estancia, le roban ahora la mirada.
No. La huella sonora no ha sucumbido aún y los estragos que hacen al caer las hojas del calendario en la memoria,tampoco han conseguido apartar las instantáneas en movimiento de su presencia. Hace un año ya que tu velero desapareció en pos de la eternidad y sin embargo es tan fiel el recuerdo que sigue esperando encontrar tu silueta agazapada entre las tinieblas del cuarto. Atras han quedao el dolor de la flecha y los ríos de sal, pero no hay día que no consiga una sonrisa al rememorar tu fiel compañía y la generosa bondad de tu mirada azul y miel.

Una tarde más encaminará sus pasos el crepusculario hacia el final del paseo, las farolas habrán roto la timidez del primer parpadeo y alumbrarán alargando las sombras de palmeras y caminantes. En la lejanía las nubes, vestidas de dragones grises que engulleron el fuego de la tarde, confudirán la frontera de la mar, y siempre, en esa hora mágica, el crepusculario retornará a los días felices en los que tú iluminabas la tarde, porque, crepusculario eras- y serás- aunque con nombre de dios azul heleno.

Por el lobo que caminará para siempre con su amigo Peloncho.